
Este espacio se sostiene por una voluntad terca de resistencia. Las palabras aquí reunidas son las ramas, hilos y cabellos con los que tejo mi nido contra el olvido.
- Leo expuesta al clima de mi propia realidad.
- Leo para conservar las sensaciones que el tiempo pretende disipar.
- Mis lecturas son viscerales y físicas.
- No tengo un mapa de lectura. Salto de un libro a otro guiada por el instinto de la curiosidad.
- Mis proemios no aspiran a la pulcritud académica.
- No pretendo decir la última palabra sobre un libro, sino lanzar una pregunta al aire para quien decida cruzar este cielo conmigo.
Quien entra aquí no viene a leer resúmenes, viene a atestiguar cómo la literatura desborda la cotidianidad.